En el post de hoy quiero aprovechar la iniciativa de Oye Deb para participar en su Ágora: una plaza pública donde mujeres emprendedoras hablan de su experiencia en el mundo del emprendimiento sin filtros ni tapujos.


Para mi ha sido una serie de posts muy interesante ya que primero me ha permitido conocer más a fondo a las mujeres que sigo y hacia las que siento profunda y sincera admiración (además de conocer otras valientes). Pero sobretodo me ha permitido aprender y saber gracias a ellas que es lo que conlleva realmente tener un negocio.
Quiero aclarar antes de todo que yo no soy ninguna emprendedora ni tengo ninguna empresa. Pero utilizo el tiempo que tengo fuera de la oficina para desarrollar mis proyectos, porque sin ellos sinceramente me moriría de muerte cerebral. Sean mis colgantes, sea Artsy Estudio, este mismo blog o enseñar italiano… yo no puedo volver a casa y estar tumbada sin hacer nada! Hay veces que creo que debería hacerlo y dejar de ponerme más y más tareas que solucionar… pero no lo puedo evitar.
Ahora voy a intentar contestar a estas preguntas desde mi humilde experiencia, y me lo voy a tomar más bien como un ejercicio y una declaración de intenciones. Así veré que pasa cuando dentro de un tiempo lo vuelva a leer: si habré sido fiel a mi misma, si habré mejorado mi forma de gestionar las cosas o si habré mandado todo al carajo! ¿Quien sabe?

1. Cuéntanos cómo arrancó y cómo ha ido creciendo tu negocio. Me gustaría hacer especial hincapié en qué problemas o escollos has tenido que ir superando y cuáles han sido también los puntos clave en el desarrollo de la empresa (tanto en positivo como en negativo).

Voy a decir más bien como nacieron mis proyectos y la idea de que pudiese vivir de ellos. Fue en Mayo de 2012, cuando me quedé sin trabajo. Llevaba tiempo «haciendo cositas», unos meses probando con un blog… y de repente me encontré sin nada y lo único en lo que pensé era tirarme a la piscina y hacer algo para ganar dinero. Me puse a comprar material y a hacer colgantes y accesorios a lo loco! Incluso participé a una edición del Nómada Market. Evidentemente lo hice sin ton ni son, sin pensar que era lo que realmente quería, sin ningún plan en definitiva! Y no funcionó por supuesto! Por eso debo de decir que no estoy al 100% de acuerdo con lo que algunas de las emprendedoras entrevistadas dicen sobre lo de tirarse y atreverse. A mi esta experiencia me ha enseñado que sí hay que ser valientes, pero también conscientes de lo que comporta meterse en esto. Y lo ideal es hacer todo poco a poco y pasito a pasito! Yo sin embargo siempre he sido muy impaciente.

2. Una de las cosas que más nos preocupa a la hora de empezar nuestros negocios es el dinero, la inversión inicial. Eso que algunos necesitan pedir a un banco y eso que otros se espabilan para que sea lo más cercano posible a cero. Cuéntanos de donde salió el dinero originalmente en tu proyecto, cuánto pusiste aproximadamente y cómo has ido invirtiendo lo que ibas ganando para crecer.

Como dije antes, hice todo sin pensar y básicamente me gasté los ahorros. Ahora en mis otros proyectos intento gastar lo mínimo indispensable, y todo viene del sueldo de mi trabajo. Nadie me ha dado nunca nada, ni familiares ni bancos.

3. Suele pasarnos que hasta que no nos ponemos enfermísimas no paramos de hacer cosas y sobrecargarnos. ¿A ti también te pasa que hasta que no tocas fondo (de salud, de nervios, de no poder más) no logras cambiar? ¿O te das cuenta antes y no te dejas llegar al fondo? ¿Recuerdas algún momento de revelación en el que has tocado fondo pero luego te ha impulsado hacia arriba?

Ultimamente me veo en una fase de sobrecarga y estoy a todo. Pero también es cierto que intento tomarme mis descansos y momentos de relax cuando toca. Esto porqué llegué a tocar fondo el verano pasado, pero lo curioso es que no estaba dedicando ni un minuto de mi tiempo a mis proyectos. Estaba agotada del calor y del trabajo y lo que despertó mis alarmas fue un tirón histórico en la espalda que me impedía hasta dormir. Esto fue debido a la mala postura delante del ordenador y a la falta de ejercicio. Así que desde entonces tengo muy clara una cosa: mis horas de yoga y natación no me las va a quitar nadie. Mi salud es lo primero! Luego tengo que decir que la experiencia de las otras emprendedoras me permite ver desde lejos lo poco conveniente que es no tomarse la propia salud en serio, así que en esto intento ser muy rígida.

4. Aunque no hay manera humana de saberlo, ¿por qué crees que ha gustado al público tu producto o servicio?, ¿dónde ha estado el “secreto”?, ¿qué factores crees que han jugado a tu favor, cuál es tu receta propia, qué cosas de tu personalidad o talentos has jugado como cartas ganadoras?

Como de momento lo que he empezado no ha funcionado y lo que está en marcha está en fase de arranque, no puedo contestar a esta pregunta.

5. Yo defiendo que la confianza que generas en tus potenciales clientes lo es todo en los negocios (no sé si compartes la idea o crees que hay algo por encima). Específicamente, ¿qué cosas has hecho para conectar con los que están al otro lado de la pantalla? ¿Cómo has conseguido tú esa conexión y esa confianza?

Comparto la idea al 100% porque es algo que como consumidora valoro al máximo. Otra pregunta a la que no puedo contestar desde la experiencia aunque es algo que quiero trabajar poquito a poco a través de la sinceridad y la autenticidad.

6. Estos negocios nuestros son muy personales, así que ¿cómo equilibras las fronteras entre lo personal y lo profesional hacia el exterior? Por ejemplo, el compartir online ciertas cosas, la dicotomía entre hablar desde tu personalidad o tratar de tener una “voz de marca”, el gestionar el contacto directo con el público, el elegir qué partes de tu vida privada muestras o no muestras, los límites que te impones…

Cada vez me doy más cuenta de que valoro más una marca o blog que hablan con un tono personal que los que tienen un tono standard y de marca. Así que yo creo que quiero ir hacia este lado, por lo menos en los proyectos que me conciernen solo a mi. Por otro lado soy una persona muy estricta en lo de compartir mi vida al mundo entero en las redes sociales. No lo hago ni en mis redes privadas, porque es algo que me agota cuando lo veo en los demás! Yo creo que las redes sociales molan para reírse, compartir cosas de interés, noticias y opiniones. Para que todo el mundo sepa que me lo he pasado pipa en la barbacoa el sábado… pues mira, no lo hago ahora ni lo haré nunca con mi supuesta marca (o marcas).

7. Esta temporada estoy tratando de enseñar que se puede Emprender a Medida. Cuéntame: ¿en qué medida tu negocio está construido para satisfacer tus necesidades de vida, cómo te ayuda a vivir mejor y más a gusto? ¿Cómo lo has construido para que encaje con las piezas de tu vida personal y las cosas que eran y son de verdad importantes para ti y a las que no quieres renunciar?

Ahora mismo mi rutina es la de muchos trabajadores por cuenta ajena. Madrugar, trabajo y unas horas en casa. Uno de mis sueños es poder tener un perro, y estando todo el día fuera lo veo algo arriesgado. Así que si en algún momento llego a tener un negocio propio, sin duda lo construiría para poder disponer más de mi tiempo (una utopía probablemente!).

8. Levantar un negocio que funciona, desde fuera, siempre parece muy hermoso y gratificante. Nosotras sabemos que la realidad es que un gran poder conlleva una gran responsabilidad y que sobre todo, con grandes logros vienen siempre grandes renuncias (son inseparables, una decisión anula a las demás). ¿Qué has sacrificado o dejado atrás, qué partes te parecen, aunque quizás sean completamente elegidas y meditadas y probablemente incluso deseadas, renuncias?

He leído en las respuestas a esta pregunta renuncias muy dolorosas, como la de renunciar del tiempo para dedicar a hijos, familiares o amigos. Supongo que será normal, pero un proyecto de este tipo lo creas para ser feliz y motivado. Y renunciar a cosas como el tiempo, que una vez perdido nunca más vuelve, me parece lo más triste que hay. Supongo que yo renunciaría a la comodidad de un sueldo fijo al mes. Pero sin duda lo que deseo a cambio es poder disfrutar de mi tiempo.

9. A cada una de nosotras el dolor de tripa y el enfado y la angustia y los nervios nos dan por cosas diferentes. ¿Cuándo sufres por trabajo y por tu empresa, por qué cosas sufres con más frecuencia?

A mi lo que me hace sufrir desde siempre son las tareas técnicas, los números y los cálculos. Pero a la vez me frustro porque se que no sabiendo esto no tengo el control de la situación y de mi trabajo. Todavía no he aprendido a saberlo llevar.

10. Cuando te agobias mucho y te dan ganas de dejarlo todo (que imagino que será, como a todas, relativamente a menudo), ¿con qué sueñas? ¿qué harías si pudieras ser 100% libre y monetariamente no tuvieras problemas?

Una sola palabra: viajar. Coger mi cámara y viajar, moverme, conocer el mundo. Esta es mi mayor inquietud.

11. Un negocio siempre es un work in progress, y aunque todas empezamos a lo loco, poco a poco vamos mejorando y llevando las cosas a nuestro terreno. ¿Qué necesitarías ahora mismo para que sea mejor, para que fuera completamente perfecto, puestas a soñar con la inexistente perfección? ¿Hacia dónde lo querrías conducir ahora mismo? ¿Qué mejorarías?

Estoy en la primera fase de «estoy a todo y lo hago a lo loco». Y puesta a soñar no se que haría la verdad. Supongo que por esto hago muchas cosas, para ir descartando que es lo que no me gusta.

12. ¿Qué te dirías a ti misma si pudieras hablar contigo cuando empezaste todo esto? ¿Qué habrías necesitado escuchar entonces?

En realidad lo escuché varias veces, pero no le hice caso porque probablemente me lo dirían de otra forma. Y es: «tomatelo con calma». Definitivamente tuve que chocarme con la realidad para entender que el dinero no se gana en dos días, y todo esto por la falta de preparación y conocimientos. Así que ahora, voy a tomármelo todo con calma y voy a intentar aprender de todo y todo lo que pueda.