Una de las tantas razones de la existencia de este blog y web, es que, a parte de enseñar mi trabajo y hacer comunidad con otros compañeros del sector, es empujarme a cuidar una de mis demasiadas pasiones: la fotografía.


Esta lleva conmigo desde siempre, en concreto desde el momento en que recibí como regalo de comunión mi primera cámara: una pequeña Minolta automática y con carrete, que me acompañaría en todos mis momentos importantes, viajes, excursiones con el colegio o con la familia, hasta los 18 años, que es cuando recibí mi primera cámara digital.
Lo que siempre me ha obsesionado en realidad es poder fijar en imagen mis recuerdos, probablemente influenciada por la cantidad de fotos de la familia de mi madre y la pasión por la fotografía de mi padre. En conclusión: acontecimiento que no se fotografía, acontecimiento que se olvida.

Con el paso de los años he ido perfeccionando mi mirada y mi técnica, empujada por un amigo que creía más que yo en el poder de mis imágenes. Así que empecé a tomármelo en serio, subiendo mis fotos a foros y a Flickr.

Luego me regalaron una reflex, una Canon 450D que es la que sigo usando, y yo me compré una vieja analógica en un flea market de Suecia.

Pero ahora, ¿que pasa con mis fotos? Que están bien guardaditas en mi disco duro, más que olvidadas. He dejado de publicar en Flickr, y mi cuenta de 500px está muy abandonada. Y francamente me da pena. Y no es por narcisismo, ni nada parecido. Es que me he dado cuenta de que aunque se hagan fotos, se olvida igualmente el acontecimiento fotografiado si las fotos no se imprimen o no se publican online.
  1. Entonces he tomado una decisión:
    imprimiré todas las fotos más relevantes y las ordenaré en álbumes por año.
  2. Todas las fotos que he hecho con una intención más “artística” estarán publicadas en galerías de este blog, y si lo veo oportuno (y me apetece), retomaré Flickr y 500px.

Así que he pensado ¿que mejor forma de estrenar sección, en plena semana santa, que con un homenaje a Sevilla?

Yo estuve en Noviembre, y como veis, tuvimos mucha suerte con el buen tiempo que hizo. He disfrutado mucho de la capital andaluza, de lo “salá” que es su gente… Porque en el fondo, digámoslo: el sur es el sur, y yo cada vez que voy a Andalucía, me siento como en casa.

Mudejar
Barrio de Santa Cruz