Este no es el post que tenía pensado escribir para esta semana, y además he dudado mucho en tomar la decisión si escribirlo o no. Te aviso de que esto es algo más personal, que a lo mejor para cuidar mi “imagen” como profesional no debería de contar. Pero esto de hablar estirada como una ejecutiva en traje y tacones dolorosos ya no se lleva. Lo que se lleva en internet ahora mismo es lo que se ha hecho toda la vida entre seres humanos: ser uno mismo, hablar sin ponerse demasiadas máscaras y generar empatía. Así que mi intención hoy es contarte lo que me pasa, segurísima de que me vas a entender y que incluso me vayas a ayudar si quieres y puedes.

Te cuento. Mi trayectoria en el mundo de los blogs ha empezado en el 2011, y ha variado mucho. He abierto y cerrado blogs con una rapidez increíble. Y de la misma forma abrí este blog en marzo de 2015: rápido. Porque pensé, ahora o nunca. Si no me muevo no arranco. Y por un lado es cierto. Pero por otro lado, si se quiere tomar en serio esto de bloguear, lo suyo sería tener objetivos, un nicho bien definido, y unas cuantas cosas más que yo hasta la fecha no he tenido. 

La realidad es que yo abrí este blog con el único objetivo de hablar sobre temas relacionados con mi profesión y mis aficiones, de una forma libre, sin presión y solo por adquirir el habito de escribir cada semana. Está guay, pero no ha funcionado. El objetivo de un blog es que la gente te lea como mínimo, y que sea cada vez más. Y no ha sido el caso por aquí, pero porque yo no me lo he currado.

Te soy sincera, pero seguro que me entenderás. Sin tener un objetivo concreto, publicar en este blog se me ha hecho muy pesado. De hecho, he conseguido hacerlo, pero un poco cojeando, tardando, no profundizando como me hubiera gustado. Y ha llegado el momento en que me he dado cuenta de que me gusta esto de ser bloguera, y por ello quiero tomármelo en serio.

Escribir un post en condiciones requiere muchísimo tiempo, de verdad. Porque no solo es escribir algo guay y útil para mis lectores, es también corregir y editar el texto, hacer y editar fotos e incluso crear y montar imágenes ad hoc. Luego moverlo y compartirlo por las redes sociales. Yo para escribir los posts que has podido leer hasta ahora, he tardado 2 tardes… Vamos a poner como unas 6 horas. 3 horas cada tarde. Y no estoy contando el tiempo que empleo para promocionarme en las redes. Es muchísimo tiempo, si tienes en cuenta de que dispongo de 12 horas semanales, tiempo en el cual también tengo que: ir al gimnasio (por mi propia salud mental y física), formarme y seguir aprendiendo, quedar con gente (por trabajo o para cultivar mi círculo social), hacer tareas de la casa (cocinar, ordenar, lavadora, limpiar…) y descansar. Es que no puedo, de verdad. De hecho he estallado hace pocos días. Las miles de tareas que me auto impongo y el poco tiempo del que dispongo me han hecho explotar de los nervios. Y esto no es lo que quiero. Mi tiempo es muy valioso y lo quiero emplear en algo que me enriquezca y me apasione. No tiene que ser un deber y punto.

Con toda esta parrafada no quiero decir que voy a dejar este blog. Ni mucho menos. Sólo quería avisarte de que lo voy a dejar durante un mes (eso espero, y si no algo más que no pasa nada) para dedicarme a re-enfocar toda mi web y preparar servicios y productos que puedan ayudarte de verdad.

Ahora, después del desahogo, viene la parte buena de este post.

Quiero resumir mi idea aquí, y espero muchísimo recibir tu feedback para saber si es algo que pueda serte útil.

Te adelanto que no tengo nada hecho, está todo en mi mente, así que seguramente cambiará y evolucionará, y justamente por ello necesito tu ayuda.

Quiero enfocar mi web, blog y servicios para ayudar a artesanos y blogueros con pocos recursos a cuidar de su imagen. Lo voy a hacer a través de consejos específicos en mi blog, formación y creación de plantillas de todo tipo para que los artesanos y blogueros que quieran cuidar de su imagen digital puedan hacerlo con algo de maña, pero sin pasar por el proceso creativo que es el que nos toca a nosotros, los diseñadores. Además mi intención es ofrecer servicios personalizados muy concretos para los que quieran avanzar aún más.

Ahora estarás pensando: pero hay mucha competencia en este sector, ¿cómo se te ha ocurrido meterte en este sarao? Justamente hoy estaba escuchando uno de los videos del training Visibilidad Ascendiente de Frank Scipion, y dijo algo que me ha impactado mucho: si hay competencia, entonces hay demanda. Así que adelante! Y a parte esto creo que mi decisión es acertada por tres razones:

  • Primero, porque no voy a copiar ni mucho menos lo que ya existe en la red. Lo voy a hacer a mi manera, con mi propio gusto y forma de trabajar.
  • Segundo, porque yo me he movido y sigo moviéndome bastante en el mundo de la artesanía y se que hay mucha, muchísima necesidad de actualizar y cuidar la propia imagen digital, y muchas veces no se tienen ni las herramientas ni el tiempo necesario. Y creo que todavía no existe algo tan específico para este gremio.
  • Tercero, porque me apasiona este mundo, creo en el comercio justo y local y haría todo lo posible para ayudar a los artesanos a poder presentar una imagen más profesional de si mismos y entonces tener más éxito y ganar mas dinero.

Esta es una idea que ha existido siempre en mi, y que he apartado por el miedo a que no funcionase o a que no fuese rentable (Mira este post de Oye Deb que habla del tema). Pero tras mucho pensar creo que lo mejor que puedo hacer para seguir haciendo esto de una forma que pueda gustarme y apasionarme siempre, es escuchando a mi estómago, a mi instinto más profundo. Hacer algo por hacer, mejor no. No merece la pena invertir tanto tiempo (y dinero) en algo auto impuesto porque si. Mejor apostar para algo que me apasione, y si no funciona, no me quedaré con las ganas de no haberlo intentado.

No se si es una buena estrategia esta de contartelo todo incluso antes de empezar. Pero yo creo que en el fondo si. Tanto yo como tu, separadas por esta pantalla y sin conocer nuestras caras, somos humanas, y nos entendemos. Tengo comprobado que desnudarse y enseñar nuestra fragilidad sin miedo al final abre mil posibilidades y nos ayuda a conectar mucho más.

Así que me despido de ti con un hasta pronto, y con la esperanza de recibir cualquier tipo de feedback que pueda ayudarme a desarrollar mi idea. Esto para mi sería una ayuda inmensa, te lo prometo.

Sólo una última nota: no dejaré de enviar newsletter. Envío sólo una al mes, regalo un pack de fotos hechas por mi, comparto contenido guay y cuento mis avances en este mundo del blogging. Si quieres seguir en contacto conmigo y estar al tanto del proceso de re-enfoque de mi web, apúntate aquí. Te espero