Feliz año nuevo aunque ya a estas alturas suena raro decirlo.. pero ¡qué más da! Es el primer post del año que público y además va a ser un post muy peculiar, y lo mínimo que puedo hacer es desearte un año fantástico, en el que encuentres la fuerza, las ganas y las oportunidades de hacer tus sueños realidad. Como puedes notar no estoy diciendo nada de  “este año te va a traer muchas cosas buenas…“ porque sencillamente ya no creo en esta frase tan repetida.

Nadie nos va a traer nada, todo sale de nosotros y de nuestro empeño en hacer que las cosas funcionen. Yo estoy decidida a que este año voy a cumplir muchos sueños. Y para ello tengo que currar un montón.

 

Por ello este post es algo especial, porque no voy a contarte ningún truco de diseño ni consejo para tu imagen de marca. Voy a contarte todas las reflexiones que he ido haciendo estos meses y que han madurado en la época navideña, con total transparencia, como siempre hago y para que tu también seas participe de la evolución de este proyecto.

 

En mi calendario editorial ponía que tenía que publicar el primer artículo del año el pasado lunes. Y no iba a ser este ni mucho menos.  Pero la realidad me ha sobrepasado y lo he tenido que asumir. La cuestión es que me toca aceptar que no soy un robot y que no puedo hacer todas las tareas que me ponga aunque todas me gustan. Esto es inasumible. El tiempo es el que es y no se puede estirar más. Mira todos los compromisos que actualmente tengo:

 

  • Tengo un trabajo, que implica no sólo cumplir mi horario, si no 3 horas diarias en desplazamientos.
  • Tengo como prioridad máxima la de cuidar mi salud. Esto implica no faltar a mis clases de yoga y dedicar tiempo en cocinar comidas saludables. Y también salir a correr, pero estoy en el proceso de retomar el hábito.
  • Tengo este blog, en el que hay que escribir semanalmente, crear newsletter, promocionar posts, enviar correos a compañeros para colaborar y una lista infinita de más cosas por hacer.
  • Tengo un proyecto entre manos del que espero poderte hablar muy pronto, que me está dando muchas satisfacciones pero me está absorbiendo mucho tiempo.
  • Tengo formaciones pendientes por acabar, que son muy importantes para mi y este proyecto en su totalidad.
  • Tengo una vida social, una familia, unos amigos, una pareja y aficiones. A esto también hay que dedicarle un mínimo de tiempo.

 

Como podrás comprobar, el día no da para más y todo esto a la vez no puedo llevarlo. Entonces ha llegado el momento de tener el valor de deshacerme (solo momentáneamente) de alguna de estas tareas y de tomar medidas para no acabar hundida por mi infinita lista de tareas.

 

Además todo esto se ha juntado con otra cosa super importante: también ha llegado el momento de dar un paso más allá en este proyecto. Mi blog tiene un año desde que lo he relanzado de forma profesional. Y en este año que lleva en marcha he hecho muchas cosas que me han ayudado a aprender de todo y sobretodo a conocerte a ti y a todas las demás que me leéis. Este es el momento perfecto para afinarlo todo, afilar el hacha como dicen mis queridos Isa y Juanmi de Más y mejor.

 

Por si no lo sabes, afilar el hacha quiere decir tomarse el tiempo necesario para mejorar y aprender. Si no lo hago, acabaré agotada y mandaré todo a la mierda. Como es precisamente lo último que quiero que pase, tengo que tomarme este tiempo para hacer las cosas bien.

 

Así que con este post quiero avisarte de que no publicaré todos los lunes como he ido haciendo hasta ahora. Tampoco dejaré de publicar del todo, porque tengo unos post ya medio hechos y algunos posts de autores invitados que acogeré en mi casa digital.

 

Simplemente estaré más callada durante un tiempo.

Tanto en el blog como en las redes sociales.

 

Por ejemplo, hasta el mes pasado he estado muy a tope con Instagram y estaba super contenta y motivada con la interacción de todas las que me siguen y comentan. En Snapchat, otra red social que me encanta, llevo tiempo sin decir ni pío ni ver que hacen mis contactos. Es una pena, pero tengo que aceptar que a todo no puedo estar.

 

Bueno, ¿y todo este silencio por qué?

 

Porque, como te decía al principio, después de un año de mucho aprendizaje, ha llegado el momento de perfeccionar muchísimas cosas. Te las listo aquí para que veas la de trabajo que me espera.

 

    1. Afinar mi público objetivo

Como sabes (y si no lo sabes debes ponerte las pilas YA), antes de ponerte a vender cualquier cosa, debes pensar a quien se lo quieres vender. Pues yo vendo servicios de diseño y asesorías de branding a artesanas. Pero en este tiempo de reflexión me he dado cuenta de que tengo que afinar aún más este público. Porque hay todo tipo de artesanas y artesanos, y no todos quieren tomarse su actividad como un negocio. Prefieren quedárselo como un hobby, o sencillamente se conforman con cubrir sus gastos. Como podrás imaginar este grupo de personas no se plantearía manca gastar más de 1000 euros en su imagen de marca.

 

La buena noticia para mi es que existe otro subgrupo de artesanos que si quieren transformar su hobby en su trabajo, y se lo toman como un negocio. Este es el público al que nunca me he dirigido hasta ahora y al que quiero llegar.

 

Tú que me lees… ¿a qué grupo de artesanos sientes que perteneces? No pasa nada si perteneces al primer grupo y quieres seguir manteniendo tu actividad artesanal como un hobby. Es tu decisión y yo no soy nadie para decirte que te lo tienes que tomar en serio, como un negocio, bla bla bla… de hecho hace muchos años yo también tomé la misma decisión. Dejé de tejer para vender. Empecé a tejer para mi y para regalar, para disfrutar del proceso sin estrés ni nada más.

 

Además quiero que sepas que siempre estás bienvenida por aquí y que crearé recursos de diseño y branding para ti también que no quieres invertir demasiado dinero en tu marca artesanal, pero crees que tener buena presencia online y offline es importante.

 

Por otro lado, si eres una profesional y ya te ganas la vida con tu negocio artesanal, te doy la bienvenida a mi casa digital. Puedes contar con mi ayuda todas las veces que necesites.

 

    1. Rediseñar mi imagen de marca

En casa del herrero cuchara de palo. Este famoso refrán lo cumplo yo también a la perfección aunque seguramente tú creas que no.
Te voy a contar un secreto: todo el proceso de branding que aplico para mis clientes nunca he tenido el tiempo de hacerlo para mi. Invertí bastante tiempo en diseñar mi logo, del cual aún me siento muy satisfecha. Pero nunca he decidido con calma todo el resto: colores, tipografías, elementos gráficos… ¡lo he ido improvisando! ¡Mal, muy mal! Aprende de mis errores :O

 

Después de perfeccionar el perfil de mi clienta ideal, va a ser imprescindible y necesario hacer mi propio rebranding. Esto quiere decir que no voy a cambiar mi logo, porque como te decía antes, creo que sigue funcionando. Lo que voy a hacer es adaptar los diseños, los colores, las tipografías e incluso las fotografías para que todo tenga una coherencia de marca y que conecte con mi clienta ideal. Vamos, voy a hacer todo el proceso que normalmente hago con mis clientas y que suele funcionar a la perfección. Una vez lo aplique a mi misma seguro que por fin tendré las ideas más claras y sobre cómo dirigirme a mi clienta ideal.

 

    1. Adaptar la nueva marca a la web

Una vez haya tomado todas las decisiones pertinentes a mi imagen de marca, las tendré que aplicar a la web. Cambiaré los colores, las tipografías e incluso las fotografías, si lo viera necesario. Además voy aprovechar para actualizar un pelín mi plantilla y aplicar algunos cambios que tenía pendiente desde hace tiempo, como por ejemplo eliminar el sidebar que ya no funciona como hace unos años.

 

    1. Tomarme en serio el SEO y corregir todos mis posts

De una vez por todas tengo pensado tomarme en serio el tema del SEO. Hasta ahora nunca lo he hecho bien, siempre he ido improvisando (otra vez sí) sobre todo porque pensaba

 

tengo otras cosas más importantes que hacer, no puedo dedicar tiempo a otra cosa que no controlo y conozco menos

 

Realmente no me arrepiento, creo que en aquel momento no era lo que necesitaba y lo hice bien. Ahora que tengo las ideas más claras podré dedicarle un poco más de tiempo. Porque una vez que haya definido mucho mejor el perfil de mi clienta tendré más claras las de las palabras claves que tendré que usar para posicionar mi página. En función de ello tendré que corregir todos mis post para que sean encontrados fácilmente por el buscador de Google y además voy a pedir ayuda a una profesional para que me ayude a redactar los textos de venta de todas las páginas.

 

Hasta ahora me he apañado yo sola y creo que no lo he hecho del todo mal. Pero esto ha implicado perder mucho tiempo en formarme en copywriting. Me ha venido bien por supuesto, pero ahora prefiero dedicar este tiempo a definir mejor mis servicios y mi oferta. Por ello es imprescindible empezar a delegar. Hasta ahora no me había animado a dar este paso porque pensé que era un paso que podía dar solo gente que tenía negocio mucho más avanzado que yo. Pero gracias al consejo de mis amigas de Mastermind (Nuria, Helga, Salut y Dani) me he dado cuenta de que no puedo seguir haciéndolo yo todo. Así no voy a ir a ninguna parte. Así que lo primero que delegaré es precisamente el tema de los textos.

 

    1. Diseñar un nuevo lead magnet

Cambiando el perfil de mi cliente ideal tendrá que cambiar lo que ofrezco como regalo a todos los que se dan de alta en mi web. Cómo sabes hasta la fecha regalo un eBook para enseñarte a diseñar tu propio logo. Esto ha gustado mucho y no lo voy a retirar del todo pero voy a diseñar otro lead magnet (otro regalo) un poco más práctico y más corto incluso. Me he dado cuenta de que no tenemos tanto tiempo para aplicar todos los consejos que leemos de todas las webs a las que nos apuntamos. Y yo soy la primera que descargo cosas que me interesan y nunca las leo.

 

    1. Lanzar nuevos servicios

De momento solo tengo un servicio puesto en mi página. No lo voy a quitar, pero lo que sí voy hacer es perfeccionarlo, desglorar mejor toda mi oferta con todo lo que he aprendido este año. Pero necesito también crear nuevos servicios para ampliar el abanico de precios que puedan ser de verdadera utilidad para quien llega a mi página. Tengo uno que está en fase de testeo y falta poco para publicarlo. Y finalmente crearé otro totalmente nuevo que creo que ayudará un montón. No voy a desvelar nada pero estoy segura de que puede gustar muchísimo ya que creo que voy a solucionar un problema bastante recurrente en el tema de la venta de artesanía. ¡Y hasta aquí puedo leer!

 

    1. Diseñar mi primer infoproducto

Cómo sabes los negocios de nuestros tiempos, si no tienen una parte digital no tienen futuro. Si sólo basas tus ingresos en la venta de producto o de servicios no podrás vivir feliz con tu negocio artesanal, porque llega un momento en el que el tiempo no da para más y entonces solo te dedicas a trabajar y más trabajar. Lo mismo quiero aplicar yo a mi proyecto. No puedo ofrecer sólo servicios de diseño o asesorías. Para que todo este esfuerzo sea rentable tienen que entrar unos ingresos de forma automática y esto se hace con los infoproductos. Si no sabes qué quiere decir este palabro tan raro, es básicamente vender tus conocimientos en forma de cursos, ebooks o videos por ejemplo. Es la mejor forma de obtener ingresos “pasivos” ya que una vez produzcas el contenido, siempre estará a la venta en tu página y todos los ingresos que entran no dependen de tu presencia o de tu tiempo.

 

Todo esto te lo cuento porque te recomiendo plantearte esta estrategia en tu negocio artesanal por si todavía no la tenías en cuenta. Además de vender tus productos o tus servicios también puedes vender tus conocimientos. Yo te animo hacerlo y sobre todo te animo a perder el miedo por si alguien pueda copiarte. Piensa que siempre siempre hay algo que puedas enseñar que otros no conocen. Esto no afecta para nada a tu negocio, de hecho mejora tu posicionamiento y te enriquece a ti y a todos los que se animan a aprender contigo.

 

Bueno, ya se acaba el post de hoy, un post sin duda distinto de todo lo que hay aquí. Un post donde te he puesto al desnudo todo mi planteamiento y mis reflexiones. La verdad es que no se si es algo que la gente suele hacer. Yo desde que he decidido tener un blog de forma seria, he tomado una decisión: o transparente o nada. Podría haber desaparecido este tiempo sin decirte nada, pero he preferido hacerte participe de mi proceso. Tanto para que lo conozcas como para recibir tu opinión y sugerencia al respecto. Para esto, ya sabes, los comentarios están ahí abajo para ti.

 

Y para terminar, espero que no te importe leerme de vez en cuando y no semanalmente como has hecho hasta ahora. Hay veces que hay que parar para volver a hacer las cosas muchísimo mejor y esto es lo que estoy haciendo yo. Así que nos leeremos y nos veremos, esto no lo dudes. No sé decirte cuando pero volveré a aparecer por aquí y con muchas más ganas.

 

Espero tener tu apoyo y tu comprensión y te animo mucho a parar si tú tampoco tienes todas las ideas claras sobre tu negocio artesanal

 

Un abrazo y gracias por estar ahí, siempre. <3