Leyendo este post pensarás que de repente me he vuelto loca y que me he despertado con ganas de tirarme piedras a mi propio tejado. Pero tranquila, ya te digo que lo que te voy a contar te aclarará un montón las ideas. Te chocará un poco, pero te doy una noticia que seguramente no te esperabas de mi: invertir en imagen corporativa NO es el primer paso para montar un negocio. Sí amiga, tal cual te lo estoy diciendo. Seguramente dirás “pero que contradicción esta chica, primero nos taladra la cabeza con que la imagen es super importante y ahora me dice que no tengo que invertir en ello???” Bueno, vayamos por pasos. Claro que hay que invertir en imagen corporativa, pero en el momento adecuado y hoy te explicaré cuando y porque.

Este post lo escribo porque he recibido varios correos de mis lectoras (seguid así, me encanta que me escribáis!) pidiéndome presupuesto para realizar un trabajo de branding e imagen corporativa. Algunas de ellas ni siquiera habían arrancado con su negocio y claro, al recibir mi propuesta se han asustado. Normal. Así que aprovecho este post para dar respuesta a todas tus dudas. Entenderás si es tu momento para dar este paso y te daré algún consejo para empezar si todavía no es el momento de hacer esta inversión.

 

Pequeña nota: si al terminar este post no sabes en que momento te encuentras puedes escribirme y pedirme una sesión de valoración para que te oriente y te diga con toda transparencia si es el momento para ti de hacer esta inversión.

 

¿Invertir en imagen corporativa es lo primero que hay que hacer cuando se arranca con un negocio?

Rotundamente NO. Porque para diseñar una buena imagen corporativa, hay que tener una marca bien pensada y la imagen corporativa servirá para reforzarla.

 

Ahora te detallo todos los pasos que tendrás que cumplir según en que fase te encuentras con tu negocio.
Podrías estar en una de estas 2 fases:

 

• Fase de arranque
Acabas de arrancar o incluso todavía tienes que arrancar y tu negocio solo es una idea.

 

• Fase de refuerzo
Ya está en marcha tu negocio y necesitas reforzar los valores de tu marca con una imagen corporativa estudiada.

 

Fase de arranque

Si estás en la fase de arranque evidentemente y después de todo lo que te he contado NO tienes que invertir en imagen corporativa.
En esta fase estarás haciendo pruebas con tu negocio y ya te digo que nunca terminará tal y como empezaste. Tu negocio evoluciona contigo, se va perfeccionando y definiendo con el tiempo. Si en este momento te gastas la pasta en que un diseñador te haga el logo, sinceramente estarás tirando el dinero. ¿Sabes porque? Porque dentro de 1 año tendrás que volverlo a contratar para que te haga un rebranding acorde a la evolución y crecimiento de tu marca. Y esto no es el plan, ¿verdad?

 

En este momento tienes que enfocar tus esfuerzos en definir tu valor diferencial, lo que te hace único en el mercado y que te permitirá vender tus productos sin dificultades. Esto se hace siguiendo estos pasos:

 

1. Define tu cliente ideal
Coge una hoja, un cuaderno, libreta, un documento en word, lo que tu quieras y empieza a escribir contestando a estas preguntas.
• ¿Cómo se llama?
• ¿Cuantos años tiene?
• ¿De que trabaja?
• ¿Tiene familia?
• ¿Cuales son sus valores?
• ¿Cuales son sus preocupaciones?
• ¿Como puedes ayudarle tu con tu producto?

 

2. Define tus valores
En otra hoja de tu libreta tienes que escribir una lista de valores que te definen a ti y a tu marca. Esto te permitirá hablar con un determinado tono de voz a tus clientes ideales y a mantener coherencia en todas tus acciones. Esto quiere decir, que si tu marca se dirige a chicas super atrevidas, a las que no les importa llevar mil colores chillones y accesorios vistosos, no puedes hablar con ellas en tu blog/redes sociales tratándolas de Usted, como si fuesen señoras de la nobleza que solo llevan perlas.

 

3. Monta un blog
Algo sencillo, en la plataforma que mas te resulte cómoda. No lo recargues de cosas inútiles, es una herramienta que te servirá para hablar con tus clientes, para contarles el proceso de tu trabajo, para explicar la historia de cada pieza, lo que te ha inspirado para crearlas. De esta forma también estarás practicando este tono de voz del que te hablaba antes y tendrás la oportunidad de transmitir tus valores y así empatizar con tus clientes!

 

4. Diseñate el logo tu misma.
Sin complicarte la vida, algo sencillo y facil de reproducir. Si todavía no lo sabes, he escrito un ebook para precisamente ayudarte con esta tarea.

 

5. Elige una paleta de colores
Y aplícala a todos los elementos que la necesiten: tus tarjetas de visita, tu blog, tu logo, tus imágenes para redes sociales, etc… Recuerda: ¡nunca te salgas de ella! 

 

6. Elige unas tipografias
Que igual que los colores, usarás en todas partes: blog, tarjeta de visita, logo… Aquí tienes un post donde te cuento como elegirlas.

 

Con todo esto que te estoy contando ya estás creando marca. Irás aprendiendo algo nuevo, y te encantará participar en este proceso. El día que contratarás un diseñador, entenderás más su trabajo y sabrás perfectamente que es lo que le puedes pedir y lo que no.

 

Fase de refuerzo

Cuando llegues a la fase siguiente, con una marca muy potente, unos valores y clientes muy bien definidos, entonces puedes (y debes) pedir ayuda a un profesional. Digo que debes, por las siguientes razones:

 

• un diseñador sabe como sintetizar tus valores para transformarlos en formas y colores.
• un diseñador también tiene el don de la empatía, te entiende como nadie.
• un diseñador te ahorra un trabajo que a ti te costaría mucho de tu precioso tiempo.
• un diseñador te prepara todo el material de la forma más completa y ordenada para que puedas usarlo donde, como y cuando quieras.
• un diseñador siempre te aconseja y te guía para que tu marca luzca en el estrellato.

 

Cuando habrás contado con la ayuda de un diseñador para que diseñe tu imagen corporativa, verás como tu marca de repente adquiere mucha más profesionalidad, tu te sentirás mucho más orgullosa de enseñarla a todo el mundo, y tu entorno ya dejará de percibirte como una artesana amateur que cose y teje en sus ratos libres. No, ahora serás una auténtica profesional, una diseñadora de moda y objetos sostenible.
Así que te animo muy mucho a tomar esta decisión si ves que tu imagen corporativa actual pertenece al pasado y ha dejado de representarte. Harás una inversión por supuesto, pero merecerá la pena.

 

Yo entendí algo cuando decidí relanzar este blog:
Hay que poner de nuestra parte, invirtiendo con nuestro tiempo o con nuestro dinero.

 

Ahora te toca a ti, contándome lo que opinas.
¿Qué te parece si ahora me cuentas tu experiencia en los comentarios? Dime, ¿en qué fase está tu negocio handmade? ¿Te estabas planteando encargar un trabajo de branding e imagen corporativa? ¿Quieres que hablemos tu y yo? Recuerda, tienes a disposición una sesión de valoración gratuita donde me podrás contar sobre tu proyecto y yo evaluaré si es el caso de trabajar juntas o no.

 

Y si todavía estás pensando que al decir esto me estoy tirando piedras a mi propio tejado, te digo que no me interesa el dinero rápido. Mi mayor propósito es ayudarte y si esto implica decirte que no podemos trabajar juntas, te lo diré sin problema.