Hoy comparto contigo un post distinto. No estaba programado en mi calendario, pero el otro día leyendo este post en el blog Caos Cero de Laura Ruiz me vino la idea. En realidad llevaba un poco de tiempo pensando en esto y cuando me crucé con aquel post me dije: pues lo hago yo también. He sentido una necesidad visceral de dejar de contarte trucos y secretos de diseño y fotografía para decirte desde lo más profundo de mi alma por qué hago todo esto.

Por qué me lío con un blog teniendo tan poco tiempo, por qué me da por escribir larguísimos posts con tutoriales para enseñarte a cuidar el aspecto de tu blog, o trucos de fotografía de producto. Por qué de repente me dio por escribir, diseñar y maquetar un ebook que encima regalo gratis a mis subscriptores. Y por qué cada mes regalo mis fotos a todos ellos.

 

Dicho así, parece una locura ¿no? Pues yo te digo que no lo es. Sencillamente nada es una locura cuando de fondo hay una razón muy grande y muy valiosa que en mi caso me permite seguir adelante con este inmenso trabajo que es montar, escribir y promocionar un blog.

 

Esta razón que me mueve y hace levantarme cada mañana una hora antes, eres tú como mujer valiente, emprendedora y anticonformista. Es nosotras, porque yo también me considero algo inconformista. Se que hay muchos chicos por aquí leyendo, y si eres uno de ellos te agradezco un montón estar aquí. Sé que, aunque hable en femenino, comprenderás mis razones y las compartirás al 100%.

 

Otra cosa que me dio ganas de escribir este post fue el programa de La Sexta, Salvados que el pasado domingo emitió un programa sobre el tema de la conciliación, comparando España con Suecia. Una muy triste comparación por desgracia. Una comparación con la que nos damos cuenta de que se va a tardar tantos años en llegar a estos niveles de civilización, que me quedo con una gran sensación de impotencia. Pero por otro lado se despierta en mi ese lado anticonformista y rebelde que tengo por dentro, y digo: si no me lo da el sistema, me lo construyo yo misma. Y quiero que más mujeres puedan hacer lo mismo, construir por si mismas su independencia económica, su flexibilidad de horarios y su trabajo que siempre han soñado.

 

Mi manifiesto

Te cuento el por qué de este proyecto con 10 razones a modo de manifiesto.

 

1. Porque las mujeres no encajamos en este sistema de trabajo.

Un sistema sin flexibilidad y que nos obliga a estar 12 horas fuera de casa entre horarios partidos y traslados.
Quiero que tú a través de tu actividad de artesana puedas construirte un trabajo a medida, que te apasione y con la flexibilidad que necesites.
Si un día te apetece trabajar 10 horas lo haces y si un miércoles te apetece salir a la calle a descansar, pues también lo haces. La cuestión es dejar de hacer las cosas, porque hay que hacerlas así, siempre se han hecho así y punto.

 

2. Porque esto de que los niños no conozcan a sus padres y son criados por los abuelos o las tatas se tiene que acabar.

Quiero ayudarte a profesionalizar lo que nació en principio como hobby para que puedas trabajar desde donde te da la gana y como te da la gana: acunando a tu niño, jugando con él entre tarea y tarea, parar tu trabajo para darle de comer, sencillamente verle crecer sin que nadie te esté obligando a dejar tu hijo en manos de otros.

 

3. Porque el cuerpo de las mujeres tiene un ritmo distinto al de los hombres.

No funcionamos al 100% todos los días del mes ni del año. Quiero que te tomes en serio la artesanía para que puedas trabajar a tu ritmo. Para que el día que te baje la regla y estás dolorida puedas descansar sin pedir permiso a nadie. Para que cuando decidas quedarte embarazada no vayas con miedo a ser despedida. Para que cuando estés embarazada puedas decidir si trabajar o quedarte en el sofá.

 

4. Porque gracias a ti y a tu labor cuidamos de verdad el medio ambiente y fomentamos el mercado local.

Tus producciones son cuidadas y respetuosas, nada que ver con lo que hacen las multinacionales. Si tu consigues vivir de ellas dignamente, también el medio ambiente y el mundo entero lo agradecerá.

 

5. Porque en este sistema laboral todavía hay muchas injusticias.

Muchas mujeres siguen ganando sueldos inferiores a sus compañeros hombres solo por ser mujeres. Hasta que esto cambie, pasarán muchas generaciones. Entonces antes de esperar prefiero actuar. Quiero que construyas un trabajo a medida que puedas escalar hasta el infinito y con el que puedas ganar honradamente todo el dinero que te da la gana.

 

6. Porque el trabajo para toda la vida ya no existe.

Despedir es muy fácil y con la crisis más de una se ha encontrado en la calle de un día para otro. Lo mejor que puedes hacer para no sentir que estás cayendo al vacío es tener un plan B. Desarrollar tu pasión poco a poco, y si un día de repente tus seguridades laborales se tambalean, tienes tu plan B al que aferrarte. Tu pasión que podrás convertir en un digno trabajo.

 

7. Porque lo mas probable es que nadie de nosotros vaya a tener jubilación.

Yo creo que ya que nos va a tocar tener que trabajar toda la vida, lo mejor que podemos hacer es disfrutar de nuestro trabajo, hacerlo con verdaderas ganas y empezar a disfrutar de la vida desde ya. Si tu consigues vivir de tu trabajo handmade, te aseguro que nunca sentirás que estás trabajando, porque estarás disfrutando como una niña.

 

8. Porque no hay cosa más bonita y sana que estar en constante formación.

Si te quedas en tu trabajo de administrativa durante 10 años, lo único que harás será repetir las mismas tareas una y otra vez. Supongo que aprenderás lo justo y necesario para seguir con tus deberes del día a día. Pero nunca estarás actualizada en nuevas herramientas y aprendizajes. Y si un día tendrás que reinventarte porque has perdido tu trabajo, te costará horrores. Lo harás, pero será terrible. Opino que es mejor ponerse manos a la obra desde ya aprendiendo todo lo que hace falta para montar tu negocio handmade. Yo te ayudaré a aprender todo lo que te haga falta saber en mi campo, el diseño y la fotografía. Y muchos otros profesionales te ayudarán con marketing, comunicación, blogging, contabilidad, y un largo etcétera. ¿No te excita la idea? A mi sí, un montón.

 

9. Porque estamos creando una autentica revolución.

El mundo está cambiando, la economía también, pero las empresas no se adaptan y no aceptan este cambio. Nosotras sí. Hemos entendido que esta crisis que lleva con nosotros casi una década no es otra cosa que un cambio de época. Con nuestras ideas y la ayuda de internet lo que estamos haciendo es cambiar el mundo, hacía una economía mejor repartida, sin forrarnos a costa de nadie. Creando colaboración de la buena. Esto de “odiar la competencia” es prehistoria (te recomiendo este post de Susana Torralbo al respecto), esto de no compartir tus conocimientos por miedo a que te copien también es prehistoria. Ahora vamos hacía un mundo donde él que lo hace bien es el que triunfa. Porque el que lo hace mal, ten por seguro que cae al segundo día de hacer el tonto. Se le ve el plumero, y los consumidores sabemos donde comprar y a quien pagar para tener un servicio bueno y un producto de calidad.

 

10. Porque con este panorama, alcanzar la felicidad no será un estúpido sueño. Será la realidad.

Felicidad no es vivir en perenne estado de gracia las 24 horas del día, los 365 días del año. No. Es saber que lo estas haciendo bien, que estás escuchando tu instinto y que si un día te cansas tendrás la capacidad de volver a reinventarte e intentarlo de otra forma. Felicidad es saber que puedes dedicar el tiempo, nuestro bien mas preciado, a lo que tú quieras y distribuirlo como quieras. Tanto si un día te quieres encerrar en casa y matarte de trabajo como si te quieres ir al Himalaya a tejer ganchillo con los monjes. Es tu decisión y te hará feliz.

 

Estoy segura de que no falta mucho para que esto que digo empiece a ser lo normal. Mientras tanto todos tenemos que trabajar duro, sabiendo que es por una causa de tan grande importancia que sí, va a merecer mucho la pena.
Yo estoy aquí para que consigas despegar con tu empresa handmade, para que puedas vivir de ella dignamente y sobretodo feliz. Se que muchos no te entienden ni te apoyan. Lo he vivido en mis carnes. Pero te aseguro que mucha gente lo ha conseguido, y tu también puedes.
Espero que quieras acompañarme en este maravilloso viaje.