Hoy es un lunes especial porque mi blog se estrena con una autora invitada. Y no se trata de cualquier autora, estamos hablando de una chica que vale mucho y a la que le tengo mucho aprecio por todo su trabajo. Ella es Marta Falcón y es la que me ha ayudado a definir hasta el último detalle todo mi servicio de imagen corporativa para artesanos, mi servicio Identidad Handmade. Así que te dejo con este post, que te va a aclarar las ideas sobre lo que es un rebranding, cuando hay que hacerlo y sobretodo cómo. Como siempre, estás bienvenida en los comentarios, para plantear dudas y abrir un debate. Nos encantará contestarte. :)


Estarás de acuerdo conmigo con que la vida es pura evolución. Renovarse o morir. Y, si eres emprendedor, o tienes algún proyecto en marcha (o a punto de caramelo) seguro que compartes al 100% esta visión.

 

Si sigues el blog de Valentina, supongo que ya sabes lo importante que es tener una imagen corporativa cuidada, que represente muy bien quién eres y lo que haces. Creas un negocio y, a toda esa estructura, hay que darle una imagen, ponerle una “cara” que le represente allá donde vaya. Pero, ¿qué pasa cuando evolucionas y haces un gran cambio en este negocio? Ya tienes tu imagen pero quieres hacer un cambio que incluya modificar tus servicios y todo tu posicionamiento. Pues ahí, lo que hay que hacer es un Rebranding, un giro total a tu imagen también. Y para que se entienda bien qué es esto, nada mejor que poner un ejemplo que conozco bien: el mío.

 

Primero, te pongo en situación

Tras años de dedicarme al diseño gráfico y de producto (entre otros negocios), acabé por especializarme en Diseño de Servicios algo de lo que ya llevo tiempo trabajando y que es mi pasión absoluta. Empecé a aplicarlo con mis clientes como complemento a otros proyectos, porque realmente veía que muchos de ellos necesitaban orientar mejor su oferta de servicios y, en muchos casos, volver a darle forma y definirla desde cero.

 

Los resultados que conseguía con ellos eran súper positivos, así que, con el paso del tiempo y de los proyectos (y formándome mucho) decidí especializarme en esto hasta convertirlo en el núcleo principal de todo mi trabajo en la actualidad.
En paralelo a esto, tenía un blog llamado Destino Creatividad en el que compartía todo lo que yo uso a diario relacionado con la creatividad, desde técnicas a cómo cambiar el chip y crear rutinas creativas en el día a día de los negocios. Estaba (y estoy) muy contenta con él porque mucha gente me escribe contándome que las herramientas y técnicas que comparto realmente son de utilidad en sus trabajos. Así que, llegado el momento de dar un giro de 180º, decidí fusionar (y reenfocar) este blog con lo que iba a ser mi nuevo proyecto de Diseño de Servicios: MartaFalcón.com

 

Vale, ¿y qué es el Rebranding?

El Rebranding es una estrategia de marketing en el que se crea un nuevo nombre, símbolo, diseño o combinación de todo ello para distinguirlo de una marca ya establecida, con la intención de desarrollar una nueva identidad (Vía Wikipedia)

Yo ya tenía una imagen con Destino Creatividad y, aunque he conservado algunas cosas, mi posicionamiento (el lugar que quiero ocupar en la cabeza de mis potenciales clientes) cambiaba mucho, con lo cual tuve que replantear toda la imagen. Es decir, hacer tuve que hacer un Rebranding.

 

En mi caso concreto, aposté por la marca personal. Fue una decisión muy meditada pero, al fin y al cabo, aunque cuento con un equipo de colaboradores estupendos, quien da la cara siempre en los proyectos y quien se responsabiliza de que todo salga bien soy yo, con lo cual, me lancé a usar mi nombre que además, es algo que me acompaña allá donde voy.

 

Consejo: no necesariamente hay que usar el nombre de uno para un nuevo negocio, esta decisión tendrá que ser acorde a tus objetivos, tu estrategia, tu misión y tu tipo de servicio. Todo esto, tendrás que definirlo previamente.
Si te quedan dudas sobre esto de la marca personal, te aconsejo que eches un vistazo a este post de Valentina done lo explica genial.

 

Después de mucho trabajo, este es el resultado:
logo-antes-y-despues

 

Verás que, por ejemplo, he conservado la misma gama de colores, porque los valores que quería transmitir siguen siendo los mismos, pero que el estilo cambia totalmente. Por ejemplo, opté por un lettering porque quería que transmitiese una sensación personal y un servicio personalizado, como una firma escrita a mano. Porque, aunque tengo un método de trabajo muy claro, cada cliente y cada proyecto es distinto y lo adapto a cada caso concreto de forma única.

 

Si quieres ver otro ejemplo de rebranding MUY bueno, no dejes de echar un vistazo a este que le hizo Valentina a Xianna.

 

Cómo se aplica en la práctica

De momento, la nueva imagen solo la he aplicado a la nueva página web y a las tarjetas de visita.

 

En el caso de la web, opté por dejarla muy limpia respetando totalmente los colores neutros elegidos para complementar el color principal del logo. El tipo de fotos que escogí también fue muy estudiado, ya que quería que tuviesen unos tonos de colores más bien neutros y que fuesen profesionales pero un poco informales, no me gustan esas fotos en las que la persona sale súper seria o “encorbatada”, más que nada porque no representa mi forma de ser ni de trabajar.

 

Como verás, el blog sigue llamándose igual. Es una decisión también muy meditada, puesto que no sabía si conservando el nombre no se haría un poco lío. Pero lo cierto es que estoy muy contenta con que se haya quedado. Los artículos ahora sí que irán más enfocado a los Servicios, pero sigue empapado de creatividad y seguiré compartiendo en él herramientas y claves que uso a diario para crear Servicios memorables para mis clientes (y, sobre todo, para los suyos)

web-marta-falcon

Y con las tarjetas de visita lo mismo, quise adaptar la nueva imagen lo mejor posible al formato papel. Elegí el formato cuadrado esta vez (nunca lo había hecho) porque me parecía que el logo en su versión comprimida quedaba mejor.

el-logo-en-sus-2-versiones tarjetas-de-visita

Por lo demás, quise mantener la idea de limpieza y sencillez en ellas, con los datos justos y necesarios.

 

Una vez diseñada tu imagen, para que sea más fácil aplicarla en la práctica, te recomiendo que hagas una guía de imagen de marca, con las pautas necesarias para que no haya dudas. Puedes ver cómo hacer una guía de este tipo aquí.

 

Coherencia, coherencia, coherencia

Mi manera de trabajar es hacerlo de forma conjunta, es decir, desde “el todo” pero yendo por fases. Me explico.

 

Primero: define bien tus objetivos, tu mensaje, tus valores y quien es tu cliente ideal.
Segundo: has de tener claro que servicios has de ofrecer, diseñar tu oferta de forma clara. Todo ello, teniendo en cuenta el primer paso.
Tercero: ahora sí, ya puedes diseñar tu imagen acorde siempre a todo lo anterior. Recuerda, todas las partes tienen que pertenecer a “un todo” coherente
Cuarto: después ya puedes centrarte en tu estrategia de venta, web, marketing online, comunicación…
Quinto: además, si haces rebranding, también te aconsejo que informes con tiempo del cambio de marca a tus clientes y, de nuevo, cuando se lleve a cabo. Infórmales también de los motivos con total transparencia y transmitiendo con claridad tu nuevo mensaje y valores. Esto evitará que les pilles descolocados y que lo rechacen de entrada sin darte la oportunidad a explicarte.

 

Trabajar así, teniendo constantemente una visión de conjunto, es lo que garantiza que todo sea coherente y que tu público perciba el sentido de lo que ofreces. Si el primer paso falla, fallará también el segundo y, por supuesto, todos los demás.

 

Espero que este ejemplo te haya hecho entender bien cómo hacer un rebranding y que te sirva si tú cambias de posicionamiento, de tipo de negocio o de estrategia.

 

¿Has hecho o vas a hacer algún rebranding? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!

 

Y GRACIAS a Valentina por invitarme a su casa virtual, para mí es un lujo y un placer :)